Estuve de Erasmus en Portugal durante dos meses y medio . Me tocó vivir en
Güimaraes , un pueblo precioso y con mucho ambiente, al principio estaba nerviosa
porque no sabia nada de portuges , pero con el tiempo y sobre todo trabajando, fui
pillándole el truco.
Durante mi estancia, trabajé en Casa, tantos la encargada como las compañeras me
trataron super bien, fueron muy simpáticas y aprendí a contar stock, organizar, atender
clientes en portuges…
Lo que más me gustó del trabajo fue el contacto con la gente. Los portugueses son súper
amables, y los compañeros siempre estaban dispuestos a explicarme todo. Además, fue
una forma genial de practicar el idioma fuera de clase y conocer cómo es el día a día allí
más allá del ambiente Erasmus.


